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[ NUEVA3 POESIAS ]
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Imprenta tie la Librerla de A. BcthencouH 6 Hijos
1895
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PRIMAVEKA 1
I
Éadrr, vi'm, baja al hnerto, quo y;i las lilas, ayer nomAs desnudas y casi muortas, cstallan en macizos do verdes hojas y se cubren de fiores (|no cl aura liosa.adrr, vi'm, baja al hnerto, quo y;i las lilas, ayer nomAs desnudas y casi muortas, cstallan en macizos do verdes hojas y se cubren de fiores (|no cl aura liosa.
Acüdo, córre, vuula, madre querida.
que en una sola nocho las arboledas, se hanvestido de frondas, pimjiollos'mreos, sonvosados eapnllos y madresclvas.
Tén A oir lo qne el agua, limpia y sonora,
bajo aznlcs canipAuulas chaiiotea;
lo que zumban eon ansia los colibn'es que van buseando amores por la floresta.
Véase el ApCndicc.
r.OXZALO PICÓX FEBItES
Acüdo a la niajada. lUmde cl retozo eomicnza 3-a aseutirse de las ovojas.
; Jamas vicvon mis ojos que sus caricias, madrccita del alma, luosen inAs tiernas !
Acüde, madre, acüdo, para que admires cómo vau alegrauclose las doncellas al sentir de los mnzos il quiene.j arnau ol ardiento eavifu) cou que las besan.
— Ya lo sé, jircuda una, luz do mis ojos. y cse gran regoeijo que tü contemplas,
os la müsica cspléndida de la vida, es lalumbrc safrrada.; la Priinavcra!
II
— Madre inia, esto^- triste ; madre adorada, yo siento aqui cu cl alma profunda pena :
un dolor que a las voces mo da alegria, un placer (|ue do pronto mo da tristeza.
El peclm se mo oprime, y en la garganta siento un lazo terrible quo me la estrecha, y en Horary en reirmo oomo una idiota hallo ol unico alivio do mi impaciencia.
Yo quisiera abrazarlas, cuando se rien,
alas niozas que saltan por la pradera, y mordorles los labios y las mojillas, que parocen granadas recién abiortas.
6
CI.AVELES KXCAUNADOS Y AMARILLOS 7
Iguoro lo que tengo, pero es horrible :
cnlor vivo que abrasa, frïo que hiela, inquietudes extraüas que apesadunibran, y hondos anhelos, madre, que nunea ccsau.
/ Amor cs cso, niua! clamau cn coro las muehaciias que viven alld en la aldea; mas yo In dudo j sabos? porque mi alma uo quiere d ningün liombre sobre la tierra.
Madre, dime quó os esta mclancolfa,
esto mal que mo tieuo triste y euferma, quo me impulsa il reirme si estoy penando, y il llorar como loca si esto}- contenta.
— Ca 11a, nina iuocente, que eso es la vida; botoncito do rosa, uo te entristezeas :
I no vos que ya cn el eampo las floi-os Ineen y alegres las alondras revolotoau ?
Xo vos quo ya las chicas tojcu sus dauzas a los dulces aeordos de la vihuela,
mientras en lo triguefio de sus mejillas la flor do los amoros dospnnta regia?
Alógrate, retóza, sourio y oanta,
que ese grau rogocijo quo tü coiiteinplas,
es la espléndida fiesta do la Ifatura,
es la lurnbre sagrada... ;la Primavera !
•gt;
GOXZAI.O riCÓX FEIIRKS
A tu odad, preuda mia, siutió mi alma ose aliento feeundo que hoy to enagena, y il tn edad despimtarou tuis ilnsiones cnmo almacigo rico de flores nuevas.
Y a la osplóudida lumbre de mis delicias, y al calor de csa llama quo en ti dcspicrta, fmsto tii... ; niuahevmosa, tierno eapnllo!... de mis eastos onsneüos la flor pvimcra.
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ff* yfifi: ai |[| SRtWiWWWTOTO'StPtiP»
;ALELUYA!
A CLORINDA
m
flt^L entrcabrir sus bocas voUiptuosas, Jfy do oncemlido color como latuya.
dieicudo cstan las purpuriaas rosas al són de los raudalos... ; aloluya !
I Qué succde en la tiorra ? Dulces tvinos pu alas ran del cófii'o errabundo,
bvota el toiTcnte en chorros oristalinos y una inarcha triunfal vibra en el mundo.
Con su tunica blanca y manto negro ya tornan las locuaecs goloudriuas a modular su mistcrioso alogro en las diafanas horas rospcrtlnas.
Como espléndida rima al cielo sube la alondra, que cs la artista del gorgeo, y en la fimbria do eneajes de la irube clisuelre el almo sol pu eentelleo.
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GONZAI.O ncóx FEBUES
Eegocijo sutil dol campo brota,
ilo la aurora al fulgor ealicnto y mbio, cn el verde inaeizo, cn la bellota,
on cl Auroo botón y 011 el cfluvio.
Eobosanto do gotas de rocio la amapola sensual abro su sono bajo ol palio do frondas dol nmbrio timide bosqno de fraganciaSilleno.
Al graeioso rimar do la guitarra quo el mas diestro de todos pespuntea, los mozos van en procesión bizarra detnls do las mnohachas dc laaldea.
T la ohica gontil do tronzas dc oro, coutoinplando al zagal que la dosvela, repica al són dol c.hnbalo son oro, rebosanto do ainor, la castafmela.
Esgrimioudo sus cuomos rntilantes, do la brisa al vaivón yerra y ondnla, como jojol dc limpidos cambiantos, por los prados cn flor la libelula.
La campanula azul ropica ufana Ja alolnya inniortal de primavora, y al divino cspleiulor do lamanana ; alolnya ! responde la palmera.
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clavei.es kxcarnados y amarillos 11
Y cn bosque, selva, cüspide y vertiento. junto a la mar espléudiila y bravia,
dosde donde el sol naco hasta occidcntc. la diana universal canta... ;alojriia!
Cada fresco rosal es una aurora,
oada c^firo alado blanda lira :
bnsca a la luz el alma sonadora,
y cl poeta la flor cn (ine se inspira.
; Amor ! dice lil hirviente catarata,
; amor! la fiera, cl ptijaro y la fronda,
; amor ! las grutas de zafiro y plata,
y on el fórvido mar la glauca onda.
i Qnó sucede cn la ticrra f Es que la vida por dondequiera estalla y centellea, en amoroso incendio convertida y eu soboraua inspiración que croa.
AL CARBON
M
una iniijcr falsa y ladiua, lj£ y egoista y soez y hasta embustera,
y es tu lengna vulgar y callcjcra,
cual cuchillo foroz, harto daüina.
ïicucs uu alma osti'ipida y mezquina y uu corazón en que la envidia impera : el metal es tu Dios, hembra grosera, y al talento lo vos cou torpe iuquiua.
La gloria uo balla eeo eu tu coucieueia, el oro es para ti lo que fnlgura, y te burlas del arte y de la eieucia.
Por eso esclamo aqui eou amargura ; 1 qulen pudiera cncerrar mas rica eseucia eu la espléudida flor de tu hcrinosura!
EL IDEAL
#
i :|o uo só do dondo vieuc 11 ui tampoco amp; doudc va
csc pajaro armonioso quccruza la iumonsidad.
Do blanco y rosa las pluuias do su vostido imperial,
son de perlas y do oro las rimas quo al vionto da.
Tieuc el fulgor del onsucilo, y do la ilusióu fngaz los rompimientos on iris con que alumbra dondo cstii
Algnnas voces anida bajo el teolio do mi laogar,
y a mi corazón suspendo cou su musica triunfaL
GONZALü l'ICÓX l'KBUES
Ifunca lu picnlo ilc vista ou su etcnio rcvolar : sieuipro le mirau uüs ojos cu la nzul iuuieusiilatl.
E.s uu artista que alcgra ton su cancióu celestial a las almas que padeceu y a, las que gozamlo ostau.
A los viejos les prcguuto si le conoceu de atras,
y los viejos me respoudeu con su exquisita bondad :
— Ese pajaro armouioso es el eterno ideal detias de cuyos fulgores siempre va iahumanidad.
LA LEYENDA DEL PETIRROJO
3
i. incauto gorrión j'a so moria,
tondido sobrc ol témpano ile hiclo, sin rccibir do nadio on su agonin la inofablo caricia dol oonsnolo.
En eso paso Lesbia, y al iustanto,
mirandole eon lastima y eariüo,
lo rocogió dol tómpano brillanto para darlo calor on su eorpiuo.
Y on tal gruta fuliz do niovc y rosa ol chiquitin so hallo tan do improviso,
([no so puso A oar.tar cou voz mimosa: — ; Asi dobo do sor ol pavaiso !
Do pronto oeho do vcrquo Aontramboslados, sobre el puro blancor do dos paloinas, brillaban dos cnpnllos onearnados,
si do easto reir. llonos do aromas.
gt;)
c.oxzAi.o picóx FEitnr.s
Qui so al punto libar desde sn nido la miel dc cada pficho voluptuoso, y en nno de los dos picó atrevido el eapullo fragante y dclicioso.
Do risueïio matiz y en chorro avdiontc sangre corrió dol pecho inmaculado. para touir do purpura osplcndente del eurioso frorrión ol sono hiuehado.
Al seutir el dolor, fuertc alarido lanzó la niüa, y por vengar su enojo, echo a volar furiosa al atrevido, de improviso trocado on pctirrojn.
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A SALVADOR RUEDA
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3E|o no s6 lo que e», si mariposa con alas de lucieuto pedveria, ó libólula aznl que eon el dia se ve surgir del ealiz dn una rosa.
Yo no s6 lo quo es, si melodiosa canción que viorte aromas y alcgn'a, Ó sangriento rosal do Andalueia donde tieno su nido alguna diosa.
To sólo só que es oro en liligrana el verso tuyo, lirapido y risueno como el radiante sol de la maiiana.
To sólo só que es purpura y belefio, y quo huole a tomillo y mejorana. y que tiene el cneanto del ensueno.
i POBRE LOCA !
m
fJfuDA» liif tnrdcs iba, ^)l| camino de la aklca,
Va aquella nifla pnlida y hormosa como Ijotón dc virginal gardenia.
Tenia la mirada débilcomo i'ulgor de blanca estrella mirada eu que de pronto aparecia la triste vaguedad de la deincncia.
Unas veces eau taba como timida alondra en la arboleda
otras veces reia con una risa estüpida 6 siniestra.
Sentabasc de pronto sobre la tibia alfombra de la seuda. y enipezaba a llorar como una loca el sufrimionto horrible de sus penas.
CiOKZALO I'ICÓX FElJUES
Ue blanco se vestiu para tornar la ruta de la aklca, y de azaharos ricos do perfumes esuialtalja el uegror do sus guedejas.
Los niiios exclamabau, al uiirarla veuir de la floresta :
; Alla vieue la loca de la quinta!
; vayamouos eou ella!
Mas nunca los rapaces burlabim su dolor y su tristeza,
sino que eu ronda niuda sö ibau escoltando tl la doncella.
Jamds se deteuia en las tortuosas t'allos do la aldca, porquc cou ansia irresistible y honda pasaba ii la necropolis desierta.
Curioso por saber do aquella niüa
la tramp;gica leyenda, al soplo de los céfiros de Mayo una tarde me fui detras dë ella.
Del camposauto humilde a poco abrió la enuegreoida puerta. penetró con sigilo, y fue a seutarse eu una tumba om «da de violctas.
Ct.iVELKS KNCAUXADOS V AMAlilLtOS Ü:!
Engalanó despuü.s do blancas rosas
la cincclada picdra,
bcsóla con IVcnótico dclirio y derramó sus laginmna en clJa.
A poyadii la frentc coutra cl marmol do caprichosas vetas, y platieando .1 solas con algnna vision do sii demoncia,
se estuvo alli la uiüa basta que el bronce
de la ccrcaua iglesia,
a los ültimos besos do la tarde repercutió en los bosques y florcstas.
Tonió asalir cou vacilante paso, y al oncontranne inuióvil en la puerta,
eon voz como de arpa ([ue cu la eauipostre solcdad sc queja,
— Calla — me dijo — que cl donccl reposa cu su cojüi de nardos }• azucenas: uo 1c despiertes, nó, que esta dormido; no iuterrumpas la dicha con que sucna.
Es rubio como uu astro y hermoso como Byrou el poeta. ; Xo 1c llamcs aün, que nuestras nupcias sci ilu al rcnacer la primavera !
(.OXZAU) ricux l-KHRES
Flor do nievc me Uamau, porque visto ul trajc virgiual dc las doucollas ;
y cs que yo soj' la dulec promctida de aqnel por (piicn mi alma desespera.
A1H esta, £110 lo ves?... ; Baüado on sangre, y yo me estoy inuricndo de tristcza ! ; Sli hermano Ie mató, porque una uoche nos fuimos A vagar por la arboloda!
; Secos teugo los ojos dc llorarle cu cstas largas horas dc su ausouoia!
24
i Sabes acaso tii dóndc cs que viveu las almas que se van de este plancta f —
l)e ])ri)iito lauzó uu grito, y por la via quo va del caraposauto hastn la aldea, la vi desparocer como uua sombra del rosado pais de las quimeras.
AUSENCIA
A Clorisda
aïlo to (juicro, uiï alma, yo tc adoro,
l yo me mucro por ti, prenda qucrida, ^ y Icjos do tu aliento, qno os mi vida, os iutonso pcsar lo quo dovoro.
Que 4 tu lado me vuélva, al ciolo imploro: quo mo llovo al riucón on quo oscondida mo guardas til la casa doudo auida mi solo biou, mi augolical tosoro.
Eu ostas largas uoches do mi duolo se mo pouo cl espiritu sombrio y no logro oucontrar niugi'm consuolo.
i Quióu mo diora tornar al patrio rio,
oon cl vivido ardor do nuestro nnhclo,
para sontir tus bosos, amor mio !
RIMA
lOSADO en una acacia ciiflmcckla cantaba un ruisouor his alcgrcs encantos do la vida y los dclcitcs dulccs del amor.
La noclie era sombrfa, y el céfiro al soplar, rimaba su grandiosa poesia en las ocultas liras del pinar.
Ksmaltaudo con luz intermitente
los drbolesen flor, un cocuyo exclamó con voz doliente : ; quién fuera ruisenor !
Y el pójaro armouioso, la queja dul iusccto al escuchar, Ie dijo con acento cariüoso :
; quión pudiera ser luz para brillar!
NEGRO
i3o no pncdo quercrtc, moza inipura, iil porqiiG ignoras lo quo os el sontiniicnto. ï? y 11' sabes scntir como j-o sicuto,
ni ores capaz do ainavnie con termira.
Liistima da la flor do tu hermosura,
piles la vivida Inmbre del tiilento no hn llegado A enccnder con su ardiniicnto la noclio en quo tü vivos tan oscnra.
ïu cariilo es cstüpido y tnrdio ;
tu amor groscro, el do la licstia linmana : tu egoismo, satAnieo y sonibrio.
Ya so quo tu bclleza es soberana.
pero en tu sér moral, sórdido y frio,
jamas brilló la Inz, mujer liriana.
PRIMAVERAL
ODO i io, todo canta, nl nacer la primavcra, en lafeonnda pradera y en la Inz que la abrillanta Rio el sol qno se adelanta por cl elaro azul del clelo ; canta el nitido avroyuclo, bajo el palio do las frondas, y n'on del mar las ondas al besar el tnrbio snolo.
El óscnlo de la brisa quo on cl rosal cuchichea, csblando soplo quo orea, os incfublc sonrisa. T el fulgor que se divisa en la puerta azul do nrientc brotando coino un torrenfe de hojas vtvidas de vnsa. es la risa deliciosa dol alba roRplandccicnte.
ooxzAlo picóx i'khkes
Eio el matiz en la flor, el oro en el astro rubio, la fragaueia en cl efluvio y en las nieves cl blaneor. Rie en la niua el pndor como elavel encendido ; eanta el pfijaro en el nido la rima quo al campo alegra, y sobre la tierra negra rie el céspcd verdooido.
La cnccndida mariposa por los vergeles se cngne, y al ondular, se sonrie como unos labios de rosa. T en la blanea tubcrosa, y en el glrasol bravio, y en los arbustos del rïo, y en la gracil trepadora,
osta riyendo la aurora en las perlas del rocio.
Cada azahar que gotea del limonoro fragantc, se sourfe en el brillante (|ne cn sn corola chispea. En el jardin risotea eutre las flores la brisa;
CLAVELES EXCA1!XAJgt;0S Y AMAR1I.I.0S 33
y 011 el raiuliil ((iio sc ii'iria vortioudo garrulas imtas, en carenjadns do gotas rovionta alogre la risa.
Todo n'o, todo canta, al naecv la primavera, 011 la focuuda pradora y en la luz quo la almllanta. Rio el sol, i!c la planta, la vid ([no al trouco se aforrn. ol insecto azul quo yorra. el agua, el nido y la flor. jQué suc edo ? Es quo el aiiKir osta incondiando la tiorra,
; SALVE, REGINA !
M
SjljuNTO al rosal quo brilla como aurora, ^ el clivino candor do la azueona, ■Qj la campauilla azul do rimas llcun y cl tulipiui do gracia triunfadora.
Irguiéndose en la rama cimbradova, el rosado clavel que mo oungona ;
y mds alia la excelsitud serena do la gardenia quo en las tumbas Uora.
Desbordanto dc gotas do rocio dosabroeha el jaziniu sn vestidura como el astro sn luz en el raeio.
T on medio a tantu pompa y galauura mostraudo estA su gracia y poderio cl soberbio o^plendor de tn hermosnra.
A C LOR IN* DA
tiomiio estii tie gain ït y do iniitjicas blandas hi iirljuk'da, zfó porquo j'a IjuUc fu troncos y raumjus el divine calor do primavcra.
Si! rompoii lo.s capulld.1-.
lori yajaros revuelau. y descieude la iuz en ehorros vivos dc la azulada esfera. Apóyato en mi brnzo, v ay am 08 a vagar por la florcsta,
y aqui sobre mi hombro I'L'tlina la hermosisima cabeza.
Mi corazón tc ama, tc adora uii concicutia, uiis urdicutes miradas te acavician.
mas tu csquivez me allijc y desespera.
/ J mor ! dicen las avus, ;alitor ! la brisa do fragaucias lloua.
/ amor! la catarata quo se dcshaco cu porlas.
liONZAI.O PICON FEBltKS
i Eu qué piensas, Cloriuda ! i Qué tu abruma ? ; Pm- ((iió aguardas aqui, tristc 6 iuqnieta ?
I Acaso no eres inia, y mi pasióu por ti uo cs venlailera ?
Esciiclia: los arroyws eautmulo cstau tu espléudida bolleza, los rosales te briudan sus aromas,
y el aura tibia tu semblaute orea.
i \o sioutos do las flore.s la regalada escncia ? i Xo escuchas eu los troncos cl cstallido blaudo de las ycmas ?
j Acaso uo pereibes,
allajuuto a las rosas de la cérca,
del ruiseiior diviuo la dulce coufideucia '1 j Xo ves ([uu la libélula ardorosa os una rima azul que al campo alegra,
y que cu los aires van chispas de oro al par que notas garrnlas y freseas ?
Es eso ol regocijo de la estacióu mas bella;
es cl lïiego que aviva y uo cousume;
es el amor que iuipcra.
Alia bajo las frondas, allajuuto a las blaucas azucenas,
ine scutare a decirte que te amo conio uadic te auió sobre la tierra.
3S
CI.AVKLKS EX CA UN A DOS Y A MA1ULI.OS
; (^uc boras uo« agnardim. que cncauto iuis espera, besando yo tus palidas mejillas y oonsolundo tii mi alma enferma !
Cmi las divinas llamas de tus ojos
almyentaras mis punas, y yo te dormiró sobrc mis brazos con el ritmo fugaz de mis cndechas.
De nardos olorosos y du liuipidos broches de gardenias te formaré el cogiu donde reclines la virginal cabeza.
Sera nnestro camiuo do gramas como soda,
do unisicas de nidos y de irondas, y de alcgrias placidas lt;5 intonsas.
Te llevaré en mis hombros al traves de la iudica floresta ;
boboremos el agua en una hoja y couieremos frutas de la selva.
I. Por qui; tardas, Clorinda ? Aciide, córre, vuéla;
déja el muudo por mi, «luc 5-0 te amo con la ideal ternura dol pocta.
Acüdo, (ine li los vividos fulgores con que vicuc de triunfo primavera, sontiremos, Clorinda, en nuostras aluias la dicha mAs sublime de la tierra.
AZUL
zul iw L'l vcstido tic la iiianaii«i y azul (1(3 las madouas cl nianto regio, azulc^las campanulas y los linos y azul cl oleaje tlcl mar Tirrciio.
Azulcs sou tus ojos, liuda zagala, y en la iucfable lumbre de sus destcllos se ve lucircual niebla de azul y oro la castidad sublime dc los ensucüos.
A UNA GRANADA
(TY^
yjjs)
jI- v cli'imidc o.-i ck' purpura csplemlcnlo ® y csmoraldicos .sou tus borccguies, L*a) y S'cudo tus jnyelcs do rubies, la coroua imperial brillu eu tu freute.
Uosada por la luz resplaudccieute, i do tu soberbia excelsitud te cngn'es, y eu la gracia triuiifal con quo souries so regocija el sol desdo occidoutc.
Para emular tu roja vestidura,
ou su trouo do lirios la alborada muóslra ol ocudal (jue cuvuelve su ligura.
Poro a tus pies so iuoliua avergouzada. y humillaudula tii oou tu liermosura, revientas eu alegre careajada.
INDIGNACIÓN
fODRE la cumbro azul de In coliua el esplémlido alcazar so levauta, eou sus muros de pórfido de rosa y sus erguidas torres do esmoralda.ODRE la cumbro azul de In coliua el esplémlido alcazar so levauta, eou sus muros de pórfido de rosa y sus erguidas torres do esmoralda.
El pórtieo os do oro, y sobro el murn so re luoir cual doslumbranto llama, eomo el rayo do sol quo alogrc brilla en el suave carmm de la maüana.
Do cada ergaida torro se dosprondo, firme, soberbia, fulgida y gallarda, una fleeba do luz quo sobro cl fondo dol zafiro del ciclo so destaca.
En dorredor osparccn rica esencia on sutilos efluvios las acacias, y rovuelan y eantau y se arrullan rondas festlvas de palomas blanoaa.
flOXZALO PICÓX KEBRF.S
Fuoutes de marmol cl jardïu alegvan con el vivo rumor de sns cascadas, on cuyas flnas perlas se sourien los dcstellos espléndidos del alba.
Y alla bajo los areos que circundan cl hermoso jardm que al cielo enennta, sus romdntieas rimas de gorgeos ol cadencioso ruisenor exhala.
El raago esta seutado sobre nn trono doslnmbrante de oro y de cscarlata, y descansan sus pies sobre las erines do un soberbio lóón de agudas garras.
Los tres pn'ucipcs outran, se deseubreu y liaeia el famosomago se adelantan, y el mayor de los tres pronuucia qucdo cou intensn cmoción estas palabras :
— I Oh Ui, mago sublime, euyas glorias eanta doquiera en su clarin la fama, cscücha nuestra süplica ferviente,
porqne somos los hijos de un monarea !
Venimos del pais de las loyendas,
desde donde laluz vierte en el alma con eada tibio rayo una sonrisa y con cada arrebol una cspcvanza.
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CI.AVELES KXCARNADOS Y AMARILLOS 47
Queremos ser pnctas, magn ilustro,
para cantar los triunfos do la patrla, los dolores acerbos do la vida y los ensueüos fülgidos del alma.
Y si on tu mano csta trocar la sombra en la vivida luz de la alborada,
en roalidad tangible las quimeras y el desongano on f'e y en esperanza,
uuostras obscuras tronies ilumi'na insüfla inspiración en nuestras almas,
y oon tu geuio encantador transfórina en armouiosa lira uncstra espada.
Y al sentir crepitar en nuestra mente del iugeuio ereador la lumbre sacra,
te daremos en cambio todo ol oro
que quiera tu ambieión do nuestras areas.—
Dice, y el duendo ilustre se sonrie al escuchar deljoven las palabras,
y con sonoro aeento en quo rosuena la mas profunda indiguación, exclama:
— I Por ventm'a creéis, roales idiotas, que la ostulticia es facil transforraarla en el aliento inspirador que crea universes enteros de la nada f
GOXZALO PICÓN FKBRES
^ ImngimUs acaso quo cl cnclillo puede cscalar eon su ambición insana las moutaüas soberbias donde ui condor outre rayos do Inz cierno las alas ?
I Por ventnra crcéis, neoios ilustvos, quo cou el vil metal de vuestras areas so comprael dón de entcrnecer los pecbos con la iucfable müsica del arpa ?
; Salid de aqm', salid, antes que ordene, por castigar vuostra insolonte audaeia, que esos bizarros negros quo me sirven d pnntapiés os eehen de mi alcózar!
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PRESENTIMIENTO
regalo nu amanto a sn Jnlieta 2X un casar de avccillas... ; un tesoro!
pevo A pcsar do scr un gran poeta, jamiU cantaba ol ruiscüor cauoro.
La iloucella gentil, cicrta manana deslumbrauto do ovo y de roeio,
para vor cl casar tiu' ;1 la solaua,
y a la hembra encontvó muerta do fno.
Elruisefuir, desdo el primer instante, se dió cuouta cabal do lei que habia, y so puso a cantar ; el rauy tnnaute! con insólito ardor do noche y dia.
Aqnella misma tarde platicaba cou su amanto la niüa en la pradera. y abrazandolo tiniula. esclamaba : —; Toiiso raiedo do ti cuando yo inuera
CREPÜSCULO
ïXcui.TAX j-.i las flnrcs su bcrmosura quot;Vy. bajo cl doscl tie la cnramada unibvïa. '.ij y liccha un vivo raudal de poeMa arde la estrella vivida p.n la altuva.
Mieutvas la palma ostcnta sn fijrura en la orilla dol mar con l)izan-ïa, el nemifav se queja en su agdnia lt;?nn una voz intensa de amavgnra.
L'ua explosion do oseneia regalada los verdecidos carmenes orea,
y en el abismo tniena la cascada.
Y alli'i, sobve la tumba que blanquea eoino un montóu do nievo inmacnlada. el 03CUV0 fipvós se balancca.
I. '
J
_
FIN DE SIGLO
la margcn del camiuo ae vc cl templo solitarii) ilcsdi! cuyo campanario llama el bronco al pcrogrimi.
Sobre cl l'ondo ilummado mi ra al ciclo cou dulxuru la dolorosa ilgura de Jesi'is Cruciflcado.
Lleuos dc sauto iervor, los viejos, al contemplarla, se humillan para adorarla con su pn'stino candor.
Las umjeres, al pasar, corrcn cou ansia a la puerta, suben la nave desierta y rezan ante el altar.
GOXZALO l'ICÓN' F EB RES
Los hombres de uiliul maclura •se ilescubrcu la cabcza al vislunibrai' la bellcza de la tnigica ligura.
Mas los hombres de hoy en dia, sin seguir tan raro ejemplo, ni aim se lijan en el tomplo al desHhir por la via.
Por que sera, no lo sé,
que en estos liempos de luz, yo miro siemjire a la cruz aim que me falte la l'e.
54
ORQUESTA EÓLICA
i l a coiuieuza d vibrar la siufbm'a l i quo-dosde cl rojo ocaso hasta cl oricnto ^ los gcuios do la luz y la armonia toean todas las nodics dulcementc.
Eu la bóveda azul, astros de oro sou las vïvidas notas musicales que a Ui, sobrc cl pnntagvama souoro, escribieron artistas cclestiales.
Los ruiseüorcs sou dulccs violiucs, do crótalos oficiau las oigarras,
los uaranjos on flor, do bandolines,
y las trómulas brisas, dc gnitarras.
Y en medio del coujunto soberano cuyo ritme triuufal sube hasta cl ciclo, reperontir so esoueha el oeëano cou la intensa emoción del viokmcelo.
AMOR É ILUSIÓN 1
uiETA vas d, ([uedarte, voluble ulada — lo dice el uiüo aleve li la mariposa, a ticuipo que la premie cou sus clctlilos, delfcaclos cual pétalos de magnolia.
Do flor en flor temprana i por quó revuelas, dieiéndoles de embuste que las adoras,
para luégo dejarlas en los jardines llorando sus tristezas cutre las frondas '!
— Dame, ducude diviuo, de tu constancia — le contesta riyendo la mariposa :
dame la fc siucera que uecesito,
y esa quietud solemue de que blasonas.
I, Te figuras, acaso, que me intimidas con esas que me cantas liudas cstrofas ?
fji tü tambicn cngaüas a las donccllas,
esos remilgos tuyos uada mc importan.
Véasc el .Ipcndicc.
GOXEALO ricóx FEliRES
En cl brocal scutado de aquesta fuente, tii acechas a las virgenes ruborosas,
para herirles ol alma cou tus saotas y dejarlas al panto tristes y solas.
Y cs sin piedad que hieres su casto pecbo, dulcc nido cn que duermcn blaucas palomas. Cicgo te fingos, uifio, mas nunca verras los golpcs de tus manos lieehas do rosas.
Si yo bcso alas ilorcs, td a las donccllas con tu ardiente mirada las vuelves locas ; til las hmcbes de pona, yo las arrullo eon mis alas de iris deslumbradoras.
Yo vuelo por los aires, uiostrando alegre mis rimados columpios, mis aureas joyas; tilatisbas, tü acomctes, sin dar la cara,
a las lindas muclwchas quo sc eiiamorau.
— Calla, tonta sublime, porque Ui crcs emblema del cncanto que nos traicioua ;
esos fiilgidos brillos que te cngalanan vivcn tan solo uu dia como las rosas.
Polvo son, vano polvo que se dcshace al soplo de las brisas murmuradoras ;
y asi son tus halagos, y asi los giros con quo vuelas en torno dc las coi'olas.
58
CLAVELES KNCAKXADOS Y AMAK1LLOS Üü
— Kazón lioncs de subra, rapaz ladiuo : cs polvo mi bdlcza cuandu la toean :
en camljio, si tns ojos hierou los peelios, los convierteu en llamas, luégo cn escorias.
Volar déjame al puuto, iiuo a nadic eugaüo, ui he de ir ü conlarles a las bcrinosas ([ue en cl broeal seutado dc aqnesta fucntc tn las acecbas, niuo, desde la aurora.
Pero si a las zagalas cueuentro ui paso,
camiuo dc los huertos llcnos dc aromas,
lie de decirles : | niüas, yo soyla ardiente ilusión que la lumbrc matiza y borda !
Seguidme por el unindo, iiue cl uiundo cs bcllo ; pcro huid do esc uiüo que Amor so nombra, porque bcchiza, envenena, traieiona y mata a las liudas muchachas ([iie se cuamoran.
PREFERENCIA
JjTaravili.osa flor de peilren'a gt;j|| luce tri blanco pcebo de paloma, y el iris, al iulgor del elaro dia, por sus brillantes pétalos asoma.
Y yo admiro el joyel esplendoroso, pero me gusta raas que su liermosura la de uu soneto blando y primoroso henchido de fragancias y ternura.
RESPUESTA
gV
JlfLAVAxno fu un tns ojos seduetores, lö mas ardientes qne cl sol do la maïiana: — Ser jioota ; quó os ?— con ansia viva mo proguntaste aycv, linda zajrala.
Sor poota os sontiv todo lobollo,
os uo ignorar sobro la tierra nada.
vivir on una atmósfera sublime y do visionea fülgidas poblarla.
Aqnel en quien la virgen Poesia oneiendo y sopla la feeuuda llama — la sacra inspiraeión quo en rimas brota oomo del monte 011 perlas la easeada —
esc liene por trouo el universo,
liasta el éter aznl la sien levanta,
huélla tapiees de erngieute soda y ou lanvoles de oro so enguirualda.
OOXZALO I'ICÓN FUnr.ES
04
Y al reclinar la frcnto sonadorn eu uua tumba hnmildü y solitaria. -iu gloria so dilmulo igt;or lo.s siglos como explosion do luz que imnca acaba.
FLOR DE NI EVE
( A MATH.PK DIAZ )
del c.lliz virginal dp In nziicoiin ; tü ticucs la romantica liermosura quo il mï alma scduoe y enagena.
La rubia luz que en tus pupilas arde no es el vivo esplendor del mediodjn : es la pal id a Inzeon que In tanlo inunda el cornzón de pocsia.
Tn limpida mirada tcrnura es lo quo vierte en sus lulgores : tu frente de gardenia inmaculnda por gala estn pidiendo niveas lloi'es.
l1 tiencs In blnncura
Do bianco asi vestida so to pone el semblanfe mnsrisneno, y por la iugrata seuda de la vida yo to miro vagar eomo un ensueuo.
Ó
Gfi cionzai.o pioós ri'.nnF.s
Poi- oso yo no busco en torno mio, para cenir tn camlorosa frontp.
siuo un niuibo de gt)tas do vocïo que brillen duleemente.
Xi qniero paratï rojos clarcles ó pnrpurinas rosas :
yo les pido candor a los vorgeles en ramos de fVajmntos tubevosas.
%si*bmst
i VEN
A CLORINUA
^foi.GADA porno mi nulo tengo on la cninbre
du aqucl crgttido moutc Imuailo en Uinibvo, èg la ens a don do al soplo ilc primavcra cnn indeciWes ansias mi amor to espora. Rmnorosos torrent es, amaila inia,
la arrnllamcou los ccos do su alogrta, y bnscamp;ndola subon, desdo las lomas, en eujambres espléndidos las palomas.
En ella uo se escueban otros rüidos rine las voces angelicas de los nidos,
ui vagan por los aires otros olores que los bcsos balsdinicos do las flores. Las campanulas suben porlos pilares y enguimaldan las tejas do los alaros,
y en torno snyo vibran arpas ëolias y se aspira la esencia do las maanolias.
03 GONZALO ncóx FEBRES
Eu el fondo esmeraldico do la grama eadajaeinto esplendo eomo una llama, y on los verdes rosales llenos do rosas se columpian avdientos las mariposas.
Yen coumigo, adorable Clorinda mja: vén a scr elobjeto de mi alegria,
(ine allu, sobro la eumbre llena de flores, seran mueho mas dulees unestros amores. De elaveles qne irradian rojos destollos adornaré la pompa do tus cabellos; los pajaros alegres eu dnlce coro te cautaran sus blandas rimas de oro, y ulld, bajo la diafana colgadura dondo dnermas olsueüo el tn vcntnrn, posardu en tn frente las ilusioues al rumor de mis bosos y mis canciones.
Con la primer sourisa dol alboreo treparcmos la eumbre de doude oteo % del hondo mar la vivida loutananza, eneendidaen fulgorcs cual mi esperanza. En las horas ardientes del mediodia, ebrias de sol espléudido y poesia, dormiromos tranquilos la blanda siesta bajo el palio de frondas de la floresta. Cuando soplen los eéfiros de la tarde, de sus tibios aromas haeiendo alarde. iremos a la ermita de los Dolores
CLiVULES EXC.VKXAfaOS V AjiIAJULT.OS 6tgt;
.i que el cielu beiidigii uuestrus umores. Y en las nochcs de luua, micntras risucno en tu alma y la una surja el ensucüo, a cautar nos pouilremos bajo la parra segnidillas souoras eon Ia gultarra.
Véu eoumigo, adorable Cloriuda mia : vén a sor el objeto de mi alegria,
quo alld, sobro la euinbre lloua de flores, serau muclio mas dulces nuestros amores. Vén a ser en mis horas de abatimiento la iniel que desamarguc mi sufrimiento ; véu A inspirar mis versos oon tu frescura y a Uenarlos, Cloriuda, de tu hermosura.
AURORA
j| jliKXTRAs, ricu joyol, la mariposa J I imistraiulo va su lina argeutcna,
y ''1 alba lucc ardicndo do ahjgn'a su li'mica do pi'talos do rosa;
miontras la brisa, IVcsca 3- «dorosa, rcgala a cada ftor una armouia,
y os im oendal do gasa y pedrcria la do la arana tola primorosa ;
miontras cs una ostrol'a cada uitlo, y huolo ol caiupo a espliogo y mojorana. y do oada rinoón brota un sonido,
rosuoua alia on la torre la campaua, 3quot; ol arc ontona ou ol rosal floridc quot;la divina eaución do la maiiana.
EL ANGELUS
f3
JÏIesciexde cl sol resplaudoBicute y rubio ; Jlf arco triunfal ilc rosas 1c rccibo ; ^ viertola flor su vespertiuo efluvio, y cn ul so embriaga el atomo que vivo.
Es Occideute uu lago de esearlata ;
ya uo quedau del sol sino las liuellas,
y en el nitido azul, cbispas de plata a clestellar comieuzau las estrellas.
Uua oraeióu, uu bhuuo, una plegaria.
algo ideal y espléndido y sublime cantando cstd la selva solitavia,
y al corazóu eou su graudeza oprimc.
Alia, tras la llauura tiue vcrdca,
dorada por la lumbre de la tarde,
se ve luclr el templo de la aldea y el huino del fogón que alegrc arde.
GONZALO PICÓX l-KBHES
La noche se adclunta lentamcntu, y cn alas do la brisa embalsamaila, do improviso resuena eu cl anibioiito do la oración la dulco campanada.
Jli corazóu al pnuto se arrodilla autecl sublime Dios do ml crooucia.
ante ol Dios que levantay nuuca liumilla, linioo Dios que habita en mi conciencia.
Desde el mouto repuesto y solitario regrosan ya los pobres campesinos, 3' al esoueliar la voz del campanario. se detionen a orar en los camiuos.
Ai-pa quo endócha, bandolfn que Hora es la vox do mujor quo de improviso me vieuo A acarioiar, limpia y souora. eoino un eeo fugaz dol parafso.
Y al öólieo sou quo on las palmeras tierna lovanta el aura que suspira,
lloga ol pajaro azul de las quimeras y se pono rt cantar sobrcmi lira.
74
; REVOLUCIÓN !
ÉSi
mtKEXTE ;il dij.spula audiiz nuu pisotca J{gt; la sacra ley cou barbaro ciuisuui,
rcpcrcutiv .sc oscucha a uu tiempo uü«mo cl trueno del cnmm y el dc la idea.
Va comienza el fragor de la pelea eubosque, llauo, eüspidc y abismo ;
j'a la uogra mansion del despntismo cruge, vacila, estallay se cnartea.
Tras la diana triuufal, regia y sonura. la muehedumbre aplaudo alborozada.
poro la patria escaruceida llora.
T cs cou razón que gimc avergouzada. porque cu lalucha cruel y asoladora no ha triuufado la ley, siuo la espada.
EN EL ALBUM DE UNA POETISA
uï ncan'tadoiïa flor es tu hormosnia, blanco lirio del vallo on euro seno es la ternura almibar tlelicioso y exquislta fraganeia cl scntiniiento.
Encantadora flor que se engalana, cnando la besa cl albade los suefios, de gotas dc rocio que son las blaneas pcrlas del iugeuio.
A BEATRIX
I If no levantes la voz en mi presencia :
||j dentro do ti no existo la concieneia, porquo has dejado a Bios en el olvido.
Madriguera de infamias es In nido. donde con torpo y cinica indecencia, veudiendo estas la florde tu impndeneia, satisfacción grosera dol sentido.
Tns labios mo dan frio, porqne on ellos jamas siento el calor do la toruura d pesar ; oh Beatriz ! do sor tan licllos.
Tu rostro os un prodigio de hormosara, pero al vivo osplondor de sus dostollos tristeza me da ver tii alma irnpnra.
RITMO
feCa
i a los viridos falgores ^ de la luna, quo ilumina los contovnos dol pinar, y a los besos y mm cros de la brisa vespevtiua te eontoinplo junto al mar. me pavocos, nlüa hennosa, coronada dulcemeute por la Inrabro celestial, vision blanca y luminosa que se alza de repente sobre uu leebo de eristal.
6
NUPCIAS
ochn.
iff luce in vnsa uu ui vurgi-i umuno.
Su pudibnndo broche
nméstra el vivo rubor do la doneella.
y sólo, sólo clla,
la pnrpnrina rosafresca y pura,
llcnando esta el verfrol con sn licrmosura.
Do siibito suspira,
v hasta el azul brillantc de los cielos haco Uegar la voz de sus anhelos en las alas del céfiro quo espira balsdmicos efluvios.
Cual bi/arro donccl do erespos rubios y do raojillas torsas y rosadas,
en su eocho dc perlas y rubles.
tirado por las hadas y oscoltado por liudos eolibries,
Uega entonees alii desde el Orioute un destello do luz resplaudecieute.
«ONZAI.O PICON FEBISES
—; Tii me quieres, mi bieu ?— clama el dcstello, y la flor le coutesta : — Sï, te adoro —
y cou aceuto onterneeido y bello siguen hablando en clausulas de oro.
Sacerdotisa augusta y soberana,
la gran naturaleza,
deslumbrante de luz y de belleza y henehida de fragancia embriagadora,
;i los besos del sol de la manana bendiee aquella uuióu cncantadora.
Ya el campo esta de fiesta;
ya se escucha en sn seno dnlce orqueata; y d tiemiio que las flores lo esmaltan cou sus brillos y eolores,
de estrofas argent inas lo pneblau las alondras matutinas.
Exhalan rica eseueia los vividos rosales,
cuyos pötalos son labios de uiiias;
desbórdanse cou clara transparencia,
cataratas y arroyos y raudalcs sobre el fresco verdor de las campinas;
en legion celestial todas las flores agitan sus l'ragautes incensarios ;
a regoeijos fórvidos y varios se entregan los iuseetos zumbadores luciondo sus joyeles y sus gracias,
y raientras en acacias
84
ï:
cl a vk les excallnados y amarillos 85
y eu uaranjos cu fl(ir y en limoueros lus pajaros eu coro bo ponen a cantar versos du oro al són de los raudalos paiieteros, soljrc la cérca rüstica y hojosa la campanilla azul vibra armouiosa, repicando las uupcias idcales del destello y la flor primavcrales.
A SUCRE
lt;^1gt;Ï
fAS limpia ([lie la luz dc la mafaaun y vcrtiendo do tii ricos fulgores, cutrc pal mas y uu'isicas y II ores tu memoria inmortal despierta ufana.AS limpia ([lie la luz dc la mafaaun y vcrtiendo do tii ricos fulgores, cutrc pal mas y uu'isicas y II ores tu memoria inmortal despierta ufana.
Tu gloria emerge luuibrc uieridiana, y al rceibir .sus regios espleudorcs, la libertad te ofréuda sus loores y to beudice la coneieucia buuiana.
Y si uo tleue uiauehas tu memoria, si uiugün venoedor fue mas clemente y es la virtud la csoncia de tu gloria,
la sangre que bauo tu al tiva 1'rcute es la crueldad mas grande de la historia y el mils negro borrón dd eontinento.
1
NUNCA
A CLOlil.NDA
§aa pasado el calor ilc primavcra,
el fine vistió de nardos y de rosas ^ la mar gen do las fuentes ruumrosas jMji scdeüo verdor de la pradera.
Pasando estan los vividos lulgores y la explosion de triiios y ruinores con (lue el vistoso estio puebla la soledad del bosqne umbrio.
Lo (ine uo pasa uunca, reiua amada, es este inmeuso amor con que to (iniero, puro como la nicve iumaeulada,
vivo como el scmldante de nn Incero.
EL CAFÉ
rMx la vcgii, cu la eumbrc, cu la explauada lucc ui café sus lim^uTos vordorcs, y cubriéudoso va do blaucas llorcs al sonaute bnllir ilc Ia quebrada.
Eoja como la csplómlida grauaila y dc fragancia henchida y dc dulzorcs, a poco ostcnta eu ramos vividorcs la fruta ya meliflna y sazouada.
Kico uóetar dcspuós, fragautc humea cn taza azul dc porcelana cbina dondc cl matiz dc oro ccntcllca.
T al asccndcr a la rcgióu diviua do dondc surge cl ritmo dc Ia idea, convicrtcsc cu estrofa peregrina.
CARMEN LUISA DE MONTBRUN
Et rose elle a vécu ce que vivent les roses, 1' espace d'un matin.
Malherbe.
uRió la clnlce uifia en los albores do su existoncia plaeida y serena ! ' j Por eso ya no lucc eutrc las florcs con no igualada pompa la azucena!
Flueco do luz al dospuntar ol di'a,
sonrisa de la hennosa primavcra,
duvó lo quo la flébil mclodia (|ne canta el pescador en la ribera.
Paso como la estrella refulgente que en el inmenso azul tiembla y racila, y semeja en la bóveda eaplendente do moribundo arcdngel la pnpila.
GOXZALO ncóx FEBRES
Su vida fae la de la blanca cspuma que flota en cl cristal dol man so rïn : sonrosado vapor, luciente brumn, pasajeralisonja del rocto.
To miraba su faz deslnmbradora, radiante do belleza y poesïa,
lo raismo en los eclajes de la aurora tiue en el volcftn de Inz del mcdiodia.
Y eseucliaba su voz eu ol acento con que saluda al sol golondrina, y ol rcgalado aroma de su alicnto lo aspiraba en cl aura matutina.
Dios puso en su scmblanto la ternura del mis profundo seuthniento humano ; en sus ojos, la espléndida hermosura con quo imponento brilla cl occano ;
en su palida tez, la encantadora blancnrade la mlstica azneena, y la altivez de la sultana mora on su fronte purisima y serena.
T era el color dc su mejilla hermosa el quo las altas cumbrcs engalana al entreabrir sus pdrpados de rosa el iingel precursor de la maSana.
94
CLAVELKS EXfAIINADOS Y AMARILLOS
Vquot;aporosa vision del paraiso,
rcflejo de los angel es del eielo,
fuc el astro brillador con que Dios qniso bnnar de hiz la oscuridad del suelo.
La orquesta do los huertos üorecidos, cl divino esplendor de las estrellas, la müsiea inefuble de losnidos, del ruisefior amante las querellas,
todo cuauto fulgura, eanta ó gime, la tierra, el mar, el eter insonoro,
todo lo misterioso y lo sublime palpitaba en sn sér como un tesoro.
Murió ciiando el oriento se engalana con el risueflo albor del nuevo dia y alborozadas hincben la niaüana las avos con su rüstiea armonia.
Y al remontarse a la celeste altura bauada por la luz en mil fulgores, lloraron tan amarga desventura los pajaros, las f uentes y las flores.
Caracas— 1883.
FINIS
.
APÉNDICE
Caracas : 22 de Junio de 1894.
Senor D. Nicanor Bold Peraza.
Nueva York.
Mi estimado amigo :
En los nümeros de Las Tres Americas, correspondientes a Junio y Noviembre del pasado afio, he leido con deleite las composiciones de usted intituladas Primavcra y Amor é Ilusión. Son dos joyas trabajadas por manos habilisimas, dos verdaderas poeslas, tan lozanas co-mo reciénnacidas rosas mojadas por la lluvia ; y de tal suerte me han gustado, que no he podido veneer la tentación de vaciarlas en el molde de los versos. No sé yo de qué manera recibira usted esta
profanación ó abuse, por lo cual me apresuro a suplicarle me dispense -la falta cometida ; mas si por ella ha de caberme alguna gloria, créame usted que me sera sobremanera honroso coin-partirla con quien ha sabido conquistarla harto brillante — para orgullo de su patria — como altisimo taleiito y como verdadero artista.
Consérvese usted bueno, y créame su amigo y apasionado admirador,
Gonzalo Picón Febres.
INDICE
-
,
'
_____________
I N D I C E
Pag,
Primavera................................................................5
i Aleluya !.................................................9
Al carbóu..................................................................13
El ideal......................................................................15
La leyeada del Petirrojo....................................17
A Salvador Kueda..................................................19
; Pobve loca !............................................................21
Auseucia....................................................................25
Rima............................................................................27
Negro.............................. ............29
Primaveral................................................................31
; Salve, Kogiua !....................................................35
A Clorinda ..............................................................37
Aznl............................................................................41
A una granada........................................................43
Indignack'm..............................................................45
Preseutimlento........................................................49
Crepüseulo................................................................51
Fin de siglo..............................................................53
II
Pag.
Orquesta Bólica............................
Amor ó Ilusión........................................................;'7
Preferencia................................................................quot;l
Rospaesta................................................................ti:!
Flor de uieve-............................................................f',-gt;
I Ven!........................................................................ö7
Aurora....................................
El angelus................................................................73
j Eevolneión !..............................
En el album de una poetisa................................77
A Beatriz..................................................................79
Kitmo........................................................................''1
ïfupcias...........................,................8;?
A Sucre...................................
iSTunea.....1..............................
El café......................................................................91
Carmen Luisa de Montbrun............................03
Apéudicc..................................................................!''7